Martes 4 de marzo de 2008, Miami, Florida:
El Juez Federal Adalberto Jordan ha dictado hoy sentencia por daños
y perjuicios contra Telmo Hurtado Hurtado condenándole a
pagar a las demandantes Teófila Ochoa Lizarbe y Cirila Pulido
Baldeón 37 millones de dólares por el brutal asesinato
de sus familiares en la masacre que tuvo lugar en Accomarca el 14
de agosto de 1985.
La demanda fue interpuesta el pasado año por el Centro de
Justicia y Responsabilidad (CJA por sus siglas en inglés)
en nombre de Teófila Ochoa Lizarbe y Cirila Pulido Baldeón
ambas supervivientes de la masacre.
El Juez Jordan dejó establecida con anterioridad la responsabilidad
del acusado por crímenes de lesa humanidad, crímenes
de guerra, torturas y asesinato. Ambas demandantes conmovieron a
la corte con un desgarrador testimonio en el que describieron como
69 miembros de su comunidad en Ayacucho, entre los que se encontraban
sus madres y sus hermanos, fueron brutalmente torturados, las mujeres
violadas y todos ellos, incluyendo niños y ancianos, quemados
vivos a manos del Mayor Hurtado y los soldados bajo su mando.
En la contundente sentencia el juez señala "como regla
general una vida humana no puede estar sometida a una valoración
económica. De hecho, asignarle una cantidad económica
amenazaría con abaratarla dado lo obviamente inadecuado que
esto es, al igual que ocurre con el sufrimiento humano. Sin embargo
y con el fin de señalar daños y perjuicios, es todo
lo que esta corte puede hacer".
El pasado 11 de febrero, el Mayor del ejército Telmo Hurtado
compareció ante la corte por orden judicial vistiendo grilletes
y se negó a participar en la audiencia invocando su derecho
a no testificar. Hurtado se negó también a escuchar
el testimonio de las demandantes quienes se desplazaron hasta Estados
Unidos con el fin de prestar testimonio.
Además de las demandantes testificaron sobre el terrible
crimen y la participación en el mismo del Mayor Hurtado,
Eduardo González del Centro Internacional para la Justicia
Transicional (ICTJ, por sus siglas en inglés) - editor del
capitulo del informe de la Comisión de la Verdad y Reconciliación
de Perú (CVR) dedicado a la masacre de Accomarca - y Javier
Diez Canseco ex senador de Perú, prominente defensor de los
derechos humanos y miembro de la comisión del senado que
investigó la masacre e interrogó a sus responsables
en septiembre de 1985.
Perú sufrió durante más de veinte años
una guerra civil que enfrentó a las Fuerzas Armadas y a grupos
armados insurgentes. De acuerdo con el informe de la Comisión
de la Verdad más de veinte mil personas perdieron la vida.
Almudena Bernabéu, abogada internacional y miembro del equipo
legal de CJA ha señalado: "La masacre de Accomarca fue
el primer hecho de esta envergadura que tuvo lugar en Perú
en la década de los ochenta. Este hecho puso de manifiesto
que el presidente Alan García y las Fuerzas Armadas peruanas
adoptaron un patrón de lucha contra el terrorismo en el que
no se iba a tener en cuenta la vida o la seguridad de miles de civiles
inocentes. Esta sentencia es muestra del coraje de nuestros clientes
y del responsable ejemplo de lucha contra la impunidad que, junto
con el enjuiciamiento del ex presidente Alberto Fujimori, los peruanos
están dando al mundo".
CJA es una organización de abogados expertos en derechos
humanos, sin ánimo de lucro con sede en San Francisco, California
y dedicada a luchar contra la impunidad a través del enjuiciamiento
en tribunales nacionales de crímenes internacionales y violaciones
a los derechos humanos. CJA trabaja para que se establezca la responsabilidad
individual de los acusados y con ello avanzar el derecho internacional
y su eficaz aplicación con todas las garantías.
www.cja.org
para mas informacion sobre esta nocitia
aqui